¡FELIZ Y BENDECIDO MIÉRCOLES DE LA OCTAVA DE PASCUA! En 2022 escribí por primera vez sobre mi Semana Santa de ese año, que fue como un renacer de mi fe. He hecho de ello un hábito y cada año, alguito escribo, destacando siempre, lo que más llama mi atención, algún detalle que no había percibido, que me ha resonado diferente o que me ha tocado el corazón. Reconozco que este año se me había olvidado, pero el Viernes Santo, previo al inicio de los oficios de la Pasión, el saludo del Padre Porras, llamándome “cronista”, de manera jocosa, me recordó lo que disfruto escribir sobre esta semana, la más importante del año para la Iglesia católica, en la que la liturgia, aunque orientada toda, en un mismo sentido, tiene un ritual diferente cada día. La riqueza, la armonía y la belleza de cada celebración, al recordarnos lo que conmemoramos, nos ayuda a renovar y a aumentar una fe viva y auténtica. Ya no tengo la misma memoria de antes, pero aquí vamos… con mis recuerdos bonitos, mu...