Contaba
entonces que una novela que había escrito hacía algún tiempo tenía prioridad sobre el ensayo, pero
las observaciones muy valiosas de una gran amiga, a la que agradezco mucho, me llevaron a dejarla en pausa. Así
lo hice.
Papá
Dios me llevó entonces por otros derroteros y, con unos cuantos tropiezos en el
camino, publiqué el ensayo. No quedé del todo a gusto con la calidad de la impresión y tuvo muy poca promoción, pero ahí está, en Amazon, quietecito…
esperando ser encontrado y mover muchas fibras.
Casualmente, esta semana recibí un correo muy bonito y halagador de alguien que no conozco, que comenzaba diciendo: "Vivir despedidos merece llegar a muchas más personas de las que está encontrando". Me puso a pensar, por supuesto, sobre qué podría estar haciendo que no estoy haciendo, para lograrlo. En fin...Ya hallará su lugar y a sus lectores. Si algo no tengo es prisa.
Es un libro con alma, porque tiene un gran pedazo de la mía. Un libro que confío en que muy pronto terminaré de podar, pulir y dejar respirar un poco, para extraer de él su verdadera esencia.
Una
esencia que no todos logran captar, pero debo reconocer que quienes sí lo han
hecho superaron mis expectativas. Y, a decir verdad, con lo que ha dejado en
unos cuantos corazones, ya valió la pena haberlo escrito.
Al final, no pretendo hablar como autoridad, ni en VIVIR DESPEDIDOS ni en ningún otro escrito. Mis páginas siempre son una invitación a reflexionar conmigo. El reflexivo encuentra mucho en muy poco; al que no lo es, ni que le bajen la luna.
«No
intento decirte cómo mirar. Te invito a mirar conmigo, a través de mis ojos».
Y lo
que encuentro más lindo de esta historia es que escribir VIVIR DESPEDIDOS
ilustró muchos de los cambios que experimentó mi nueva novela.
Todo
este paréntesis es para contarles sobre ella: la misma que creía lista en aquel
momento, pero que no lo estaba y ahora sí.
¿Otro
libro? Sí, pero tal vez el que más cariño y dedicación ha recibido de mi parte.
Pasó
por una minuciosa y profesional revisión editorial de mi querida Janet Salgado,
de amg ediciones. Por la mirada generosa de algunos lectores, hace ya un tiempito, sobre el primer borrador; así como la de varios lectores beta, luego de que el manuscrito estuviera prácticamente listo. Y todos
coincidieron en algo valiosísimo para mí, que me hace muy feliz: lograron
conectar con la geografía, la gastronomía, los personajes y sus emociones.
Afirman que viajaron con ellos.
Pero lo
que más me conmovió es que quienes me conocen dicen haber sentido mi voz, narrando la historia.
Y una vez más, el diseño de la portada es de mi hermano Víctor, quien siempre logra con sus manos maravillosas, interpretar a la perfección, mi mirada a través de la suya.
La
novela se llama La Francia de Dominique.
Cuenta
la vida de una mujer francesa que sufrió el abandono de sus padres y fue criada
por monjas en un orfanato de un pueblo del País Vasco francés.
Al
llegar a la mayoría de edad, se muda a París para estudiar artes culinarias.
Allí conoce a su gran amor, con quien forma una bella familia. Pero la vida la
pone a prueba en aquello que creía eterno.
Tras
años de dificultades y una profunda crisis personal, Dominique se enfrenta a
sus heridas más antiguas y encuentra una manera de reconstruirse. De regreso al
pueblo donde nació y creció, en una pequeña posada que se convierte en su
refugio, comienza un camino de sanación.
Su
viaje la conduce hasta Lourdes, donde pasado y presente se encuentran y se
abren caminos de reconciliación.
La
Francia de Dominique es una novela sobre la comunicación, el amor, el perdón y
la capacidad humana de volver a empezar sin perder la esencia.
Disfruté
muchísimo escribir sobre lugares que he visitado. La verdad es que, con
excepción de Turquía, he estado en todos los sitios recorridos por Dominique. Y recorrerlos con ella, de alguna manera, fue revivirlos.
Quizá
por eso los lectores, conociéndolos o no, los hicieron suyos y viajaron con
ella.
Viví
inmersa en cada una de las descripciones de lugares y comidas. También
experimenté las emociones y los sentimientos de sus personajes. Fui parte, juez
y testigo de este viaje inolvidable que escribí desde lo más profundo de mi
corazón.
Siempre
he pensado que saberse comunicar es maravilloso y necesario. Al terminar de escribir esta
novela, quedé convencida de que perdonar de corazón puede ser absolutamente
mágico.
Comunicarse
es conversar, tratar con alguien de palabra o por escrito.
Pero no
me limito en la novela, a esa definición básica. Me refiero a expresar lo que
hay en el corazón, especialmente cuando necesitamos respuestas, o a dar
explicaciones cuando consideramos adecuado o prudente ofrecerlas.
Es
preguntar. Es responder con asertividad. Es decir lo que hay que decir, cuándo
y cómo hay que decirlo. Así como hacer silencio cuando la ocasión lo amerita.
Esto es tan difícil como importante, lo sé. Y es por ello que considero la comunicación, un arte. Así como también creo que es una disciplina que podemos aprender y desarrollar.
Hablo
de expresar con palabras lo que llevamos en la mente y en el corazón. Porque,
si no logramos hacerlo, es prácticamente lo mismo que si esas palabras no
existieran.
Y no me extiendo más.
Deseo de todo corazón que La Francia de Dominique, llegue a personas que, como yo, creen en la capacidad humana de sanar, perdonar y volver a empezar; en la posibilidad de descubrir que, incluso después del dolor, la vida puede mirarse de otra manera.
—Mau
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Que rico es leerte querida Mau y escuchar cuanto disfrutas conversando; especialmente cuando escribes.
ResponderBorrarDice otra escritora amiga que; escribir hace bien, pues nos ofrece una conversación que enriquece nuestras almas.
Así me ofrece también ahora; leer tu nueva historia escrita "La Francia de Dominique".
Felicitaciones!!
Seguiremos conversando sobre la historia de Dominique y la transformación que alcanzó cuando el perdón la llevó de regreso a la casa que siempre tiene una lámpara iluminada por la llama del amor.
Tengo muchas ganas de volver a leer tu nueva creación novelada.
!Te quiero mucho comadre!
Bendecido día del Señor! Agradecida con su gran capacidad de comunicarse mi querida Sra. Maucha, para mi han sido de gran, gran ayuda en todo momento de mi vida... Espero con ansias su nueva novela y que hermoso poder ratificar que incluso después del dolor se puede volver a empezar, con heridas pero también con más experiencia y sí es hermoso perdonar pero sobre todo a uno mismo para poder continuar! Dios la bendiga siempre 🙏
ResponderBorrarYa con tu manera de presentar tu obra abres mi mente y corazón para leerla…!!! Te lo comento después …!!!
ResponderBorrarEstoy leyendo por segunda vez La Francia de Dominique y me gusta mucho tu capacidad descriptiva, creo que ayuda mucho al lector a adentrarse en la historia.
ResponderBorrarEs una novela que trata, entre otros temas , sobre el perdón y a mi, me ha ayudado mucho a perdonar y a sanar profundas heridas.
Mariela Brunicardi Díaz
Me encanta todo lo q escribes. Tienes una forma de narrar cada párrafo de una manera tan especial y fácil de entender que estoy maravillada. Deberíamos hacer una gira de medios. Ese libro debe llegar a tantas personas que están hoy en un proceso de duelo, que esto le va servir de ayuda, muchísimo.
ResponderBorrarQuerida Mau ,que gratificante es leerte, tu capacidad y habilidad para dibujar con palabras los escenarios son uno de tus mejores talentos. La sensibilidad de tu narrativa son un bálsamo espiritual para mí, particularmente me hacen reflexionar abriéndose valiosas oportunidades de crecimiento personal.
BorrarFelicitaciones, estaré pendiente de leer esta nueva obra!!
Gracias Mau,te admiro mucho.
¡Éxitos!
Elia Ferreira
Otro libro, que maravilla.
ResponderBorrarPendiente de tenerlo pronto en mis manos.
Seguro es estupendo como todo tus relatos y libros.
Que Dios te siga bendiciendo ese talento.