¡FELIZ Y BENDECIDO IV DOMINGO DE CUARESMA!
Mientras más escribo, más me gusta escribir.
He leído cualquier cantidad de posts en Instagram y de artículos en
internet, que hablan de la importancia del orden y la constancia en el oficio de escribir, de que se deben tener horarios y lugares fijos para ello; comentan mucho sobre la falta de inspiración, o sobre la musa que no llega, y por supuesto, sobre el famoso síndrome de la página en blanco o bloqueo
creativo. Mucha teoría que puede ser verdad, no lo pongo en duda, pero la práctica, para cada quien, puede ser otra cosa, totalmente diferente.
La verdad es que nunca me he planteado tener un horario fijo ni me he dedicado a reflexionar sobre qué escribiré ahora. Yo, simplemente, pienso en algo y me siento, siempre en el mismo lugar, por comodidad y porque amo el pequeño espacio que tengo por estudio. Más por hábito y placer que por disciplina, lo reconozco. Ahí me siento a escribir y no me paro hasta que las palabras dejan de fluir con naturalidad. Cuando comienzo a trabarme o a borrar y a reescribir, hago un alto y lo dejo para otro momento, en el que seguramente, ya se me habrán ocurrido dos o tres ideas nuevas que pueda desarrollar y me permitan continuar con lo que iba. También paro, a veces, cuando siento el incio del dolorcito de cabeza y de ojos, que me han acompañado toda la vida. Otras veces sigo con él.
Lamentablemente, las mejores ideas suelen llegar justo antes de dormirme o si
me despierto a media noche. La mayoría de las veces, no quiero
pararme a escribirlas, y en la mañana, al levantarme, aparece una vaga imagen, pero nunca tan clara como la que vi en la noche. Siempre digo que tengo que
tener a mano, papel y lápiz para escribirlo y darle forma al día siguiente, pero
la verdad es que no lo hago. Con lo que recuerdo, trabajo, y ahí se va dando algo,
hasta que me gusta como suena. En caso contrario, lo desecho. Aunque muchas veces, se quede dando vueltas en mi cabeza, hasta que finalmente lo retomo con otra forma.
Aunque mi estilo esté muy claro, no porque me lo proponga, sino porque así soy, así va saliendo y así es como sé hacerlo, no he logrado definir un género ni un público objetivo. Eso me gusta, porque me da sensación de amplitud, de diversidad, pero no me gusta, porque me falta claridad. En fin... es solo un comentario, no es algo que me quite el sueño. Les cuento como lo veo con mis libros...
Papá Dios en el corazón de los niños son anécdotas de niños en su relación Dios y la virgen... historias de niños, que disfrutamos más los adultos.
Casita del Pan es el nacimiento y la infancia de Jesús, narrados por María y José, desde el corazón de una abuelita, escrito para niños, pero más comentada y valorada por adultos.
Luego vino el salto al vacío, Seis gotas para el océano, mi primera novela, que nunca me quedó del todo claro, quienes eran, objetivamente, sus destinatarios reales, pero gustó a un público muy diverso, incluyendo algunos varones muy serios, a quienes pensé les aburriría. Le encantó a una filóloga, no creyente, reseñadora de libros de misterio y terror (nada que ver con Seis gotas...) porque encontró en él, temas muy interesantes para estudio y debate. Lo amó una tanatóloga que vio en él, heridas, duelos y sanación, temas propios de su área de trabajo.
Tengo otra novela, casi lista,
que ahora está en reposo, porque las sugerencias de una amiga muy querida, conocedora de la cultura y la sociedad del lugar donde se desarrolla, me
invitan a hacer algunos cambios interesantes, que consideraré con detenimiento, llegado
el momento. Por supuesto, sin modificar el verdadero sentido, el fondo de la novela, y mucho menos, mi estilo. Creo que será para el mismo público de Seis gotas... aún sin definir. Aquí me río sola.
En este momento, estoy a punto de publicar algo con el matiz espiritual que me caracteriza; un poco más profundo, pero sin perder naturalidad y frescura. O eso creo. No estaba en mis planes para nada, porque era la novela lo que tenía prioridad en mi cabeza, pero el Espíritu Santo me fue iluminando otro camino y las piezas han ido encajando, perfectamente, como un rompecabezas. Hasta pequeñas ayuditas maravillosas, con las que no contaba, han caído del Cielo, como ángeles.
Está dirigida y dedicada a cualquier adulto que crea en la vida eterna. También al que no crea, pero quiera creer. O al que sin necesidad de gustarle como escribo, le guste lo que digo, o exactamente lo contrario. Estoy segura de que, al menos una frase de este libro, resonorá en el corazón de quien lo lea; le hará replantearse algo; y hasta podría darle un sentido a su existencia. Algunas veces, la buena disposición a una determinada lectura, hace la diferencia. Otras veces, sin interés y sin ganas, una simple línea puede tocar una fibra sensible, remover un corazón de piedra o dar una buena sacudida.
Suelo escribir sobre un libro nuevo cuando ya está listo, pero hoy amanecí con la ilusión de compartir parte de este proceso, previo a su publicación.
Un curso que tomé en línea, a través de la Escuela de la fe, llamado “Sana
tus pérdidas y vuelve a sonreír”, sobre el que escribí un artículo hace mucho
tiempo, dio origen a estas páginas de las que les hablo, que son un ensayo, mi primer ensayo, porque
cuenta con introducción, desarrollo y un cierre conclusivo muy “a mi manera”. Tiene
frases, definiciones de buena fuente, reflexiones y pensamientos, basados en mis
valores.
Si tuviera que resumirlo sencillito, diría que es una invitación o
recordatorio, mientras me lo recuerdo a mi misma, a ser cada día mejores personas, para poder llegar al Cielo o al lugar que
cada quien crea que irá, al partir de este plano terrenal. Es vivir en paz, sin
cuentas pendientes conmigo misma, con los demás y con Dios. Es ser felices en
la tierra y hacer felices a los demás, para ser aún más felices en el Cielo.
Acostumbro tener varios lectores beta, previo a la publicación de un libro, porque siempre quiero contar con opiniones diversas, y que muchas personas lo lean y me digan cómo lo ven. No sé por qué razón y para mi propia sorpresa, en esta oportunidad, solo he querido que lo lean dos personas, los dos prologuistas.
Por si surge la duda... Definición RAE de «prologuista» según el Diccionario de la lengua española: 1. m. y f. Persona que escribe el prólogo de un libro.
Volviendo al tema…
sin revelar el título, este ensayo tendrá dos prólogos. Como nunca me ha
gustado la palabra prólogo, cada uno llevará el nombre del libro, seguido por
las expresiones: “… bajo la mirada de…” y “…desde la óptica de…”.
Con el mismo sustico de siempre, o quizá un poquito más de lo normal, por no contar con críticas constructivas como me gusta, pero muy complacida y satisfecha con la opinión del par de personajes en cuestión, cada uno desde su óptica y enfoque de la vida, según sus respectivas vocaciones. Pues me atreví y me lancé con mi primer ensayo, sobre temas que pueden ser profundos, polémicos y hasta tabú para algunos, pero absolutamente naturales, escritos de forma ligera, sin drama ni tragedia, con mucho humor y alegría.
Si bien la inspiración del libro nace del curso que mencioné al principio, al poco tiempo, leí una frase de San Josemaría Escrivá: «La felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra», de la que, no solo me enamoré, sino que marcó la verdadera esencia del libro. Por esos mismos días, le comenté a una persona muy linda en Santander, España, a la que conocía poco, con la que sostuve una conversación muy profunda, sobre esta idea que se movía en mi cabeza y no solo le gustó mucho el concepto, sino que me prestó dos libros, que resultaron de una ayuda invaluable.
La portada será una foto tomada por mi, desde un avión, de un amanecer lluvioso en Santander, el 18 de junio de 2025, cuando regresaba a Caracas, triste, como siempre que me despido de mi uno de mis hijos. Esa portada me hace una ilusión enorme, porque la foto me fascina, a pesar de que la fotografía, no figura entre mis habilidades.
El libro ahora está en la editorial y me lo deben entregar en unas tres semanas, aproximadamente. Es muy posible que el bautizo y la presentación, sean muy pronto en Caracas, en el lugar más apropiado y presentado por la persona más idónea, si Papá Dios lo permite. Por la misma fecha, también debería estar en Amazon, impreso en tapa blanda y en e-book Kindle. Les iré contando.
Titulé este
artículo: UN LIBRO CON ALMA, porque así lo siento, así lo creo. SÍ tiene alma, y lo sé, porque ahí está una buena parte de la mía. Son mis reflexiones, mis creencias, mis valores, mi fe.
No les cuento más, porque sería hacer spoiler. Estén pendientes de Instagram @mabrelatos / @soymariaealvarezb, y de Https://648a4cbc3276b.site123.me/ donde les estaré contando todos los detalles.
Dios los bendiga. Nos vemos pronto.
Maucha.
Nos dejas con inmenso deseo de leer tu ensayo !! Gracias por este abre boca !!
ResponderBorrarEn esa imagen de portada, con vista desde un avión a esas nubes de hermosas e imaginarias formas, no veo una despedida, porque siempre estará presente la posibilidad de un regreso y más por un hijo.
BorrarEse próximo libro nos recuerda que portarse bien no es solo un mandato, sino la brújula que nos guía a lo que realmente importa, paz interior.
Que este nuevo vuelo literario toque todas las almas que buscan, como tú, ganar su propio espacio en el cielo.
Dejar un hijo es sembrar más amor en la distancia y escribir sobre la bondad humana es la forma ideal de abonar el camino.
Desde ya te felicito Maucha, porque las páginas de este libro parecen expresar que el bien siempre nos traerá de regreso a casa, sea en tierra o cielo... donde habite el Señor.
Con cariño Tere...
Bellísimo el tema a tratar en tu nuevo libro. Y lo mejor de tus escritos es que siempre escribes con el alma. Deseando muchas bendiciones para tu nuevo libro desde ya! ( Cristy)
ResponderBorrarQue alegria saber que pronto disfrutaremos de un nuevo libro tuyo!!!
ResponderBorrarMau querida! Tu sensibilidad no deja de asombrarme. Deseando desde ya poder leer tu ensayo y disfrutar de esa paz y espiritualidad que transmites a través de tus palabras. Recibe un abrazo inmenso y mi cariño 🫶 IFV
ResponderBorrarEse libro con alma es como tú, claramente, como lo dices en su título, ya que tu mente no descansa y pienso que escribes hasta dormida, tú misma eres miles de libros dentro de ti. Dios te conceda siempre ese don tan maravilloso.
ResponderBorrarExcelente ser, que en cada escrito nos cautiva con esa naturalidad y espontaneidad con la que envuelve todas sus ideas y las plasma en tan hermosos escritos... Le auguro éxitos en cada nueva historia que se plantee escribir... Gracias mi sra. Maucha!
ResponderBorrarEres grande!
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